Amsterdan

Ayer y hoy ha sido calmado, más de atender de asuntos de Honduras que arrastro a hoy. 


Camino a Ámsterdam, atrás queda la Europa occidental, faltan pocos días para partir a Europa oriental. Rusia se nos informa que estos días serán de preparación más que de disfrutar, de Holanda o mejor dicho los Países Bajos. 

La visita a Ámsterdam fue bonita una ciudad que es el centro de tolerancia de Europa, gente de mentalidad abierta por la misma razón que son tolerantes. Una visita por los canales, una visita al museo de Ana Frank, al museo van Gogh, al museo del sexo, al de la prostitución, al de la tortura, al de las carteras y bolsos, al museo de la ropa, bueno, en general es un museo para todo. El monumento a la población homosexual y los barrios; realmente es impresionante la vida fluvial o pluvial de la ciudad. Su población sajona es franca mas no dura, muy sinceros y francos. Me ha gustado siempre es agitada, muy rápida; conviven las dos ciudades, la nueva Ámsterdam y la Ámsterdam moderna; su comida es una fusión de sabores y productos; realmente es agradable, pero al mismo tiempo preocupante, un libertinaje y una depravación que me hace reflexionar sobre su regulación ¿habrá? Realmente es motivo de reflexión; que patrones culturales son los que acabo de vivir? Curiosidad, dicen algunos, experimentar conocimiento dicen otros, en general yo creo que es morbo. Pero morbo envuelto en un manto de curiosidad, el distrito rojo es una degeneración y depravación cultural, socialmente aceptada.

Además, que cosas se aproximan al futuro habría que ver si en la cultura oriental hay elementos vinculados a la cultura hentai y las geishas y que se aprecia de continuar en el futuro; obviamente el cibersexo y las tendencias sadomasoquistas seguirán, así como Sade u otros actores aún tienen vigencia, pero me parece que esto no debe ser el camino de la cultura. 

Transvia-clase económica

Vueling-clase económica

Trans Europa-clase económica

Alitalia-clase económica 

Todas aerolíneas low cost o de bajo costo, aeromozas muy atentas, principalmente en el viaje a Francia y a Italia me llamo la atención además que siempre usaban medias, faldas y/o vestidos con el pelo recogido a manera de moño o bien trenzado; por las noches los vuelos más que aeromozas poseen aeromozos – no sé si así se escribe-  muy competentes, amables lustros en el vestido y respetuosos en el trato, imagino que todos polilingues, pues me encanta hablarles en español  y observar su reacción, muchos responden, no se amilanan y como sea se defienden en un muy buen léxico, da gusto conversar con ellos, son abiertos con el turista.

Turbulencia en el avión


 

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